Febrero 6, 2026
Justicia en el camino: Martín D. y Martín M., dos amigos que enfrentaron injusticias y violaciones laborales en EE.UU., hoy son defensores de derechos humanos y laborales

Martin D. y Martín M. (don Lobo) son originarios de Zacatecas, hace varios años fueron compañeros de trabajo en las ferias o carnavales móviles con visa H-2B en los Estados Unidos y enfrentaron diversas violaciones a sus derechos laborales.
Actualmente son buenos amigos y nos cuentan:
“En el 2007 nos fuimos a trabajar con visas H-2B en Delaware, EE.UU. El reclutamiento se llevó a cabo en Guadalupe, Zacatecas, en donde nos dieron 3 opciones de trabajo inicialmente; el campo, la construcción o el corte de zacate, cuando ya estuvimos rumbo a nuestro destino, no se nos apoyó con todos los gastos, solamente el pasaje, el pago de la visa ($5000 pesos) y la alimentación corrió por nuestra cuenta. Cuando llegamos a nuestro destino nos dimos cuenta de que el trabajo no era lo que nos habían ofrecido, en realidad el trabajo era en las ferias, armando y desarmando los juegos, operando y atendiendo a las personas durante las funciones (...)
Al finalizar la temporada en ese lugar nos pusieron a desarmar todos los juegos mecánicos en la noche. Estuvimos trabajando toda la noche hasta el amanecer y luego viajamos a otra ciudad para armar todo de nuevo. Tuvimos que viajar en situaciones muy incómodas, alrededor de 20 personas en una camioneta van que tenía capacidad de transportar sólo a 8 personas, eran viajes de 2, 4 y hasta 6 horas en esas condiciones, de una ciudad a otra, además que nuestras viviendas estaban en muy malas condiciones, las trailas donde vivíamos no tenían servicios básicos, teníamos un baño móvil para 20 personas y sobre los alimentos; cuando había oportunidad nosotros hacíamos de comer, y cuando no, teníamos que comprar en las tiendas con nuestro sueldo.
Solo podíamos comer cuando se terminaban todas las funciones y todo el trabajo porque en el día no había chance. Llegamos a trabajar hasta 80 horas en una semana y teníamos un sueldo mínimo de 100 dólares por semana, aunque le pedimos al manager que nos pagara un poco más por tantas horas de trabajo, no nos hizo caso, al contrario nos descontaban 25 dólares según para la caja de ahorro. No estábamos de acuerdo pero era de cajón porque el manager era quien disponía.
Lo único bueno que salio de esta experiencia es que cuando regresamos a México nos dimos cuenta que hay una oficina que apoya a los trabajadores migrantes, fuimos a solicitar apoyo y nos hicieron una entrevista, con la declaración de como nos habían tratado y esa entrevista se la mandaron directamente al procurador del estado de New York. Un día, sonó el teléfono y era el mismísimo procurador de justicia del estado de NY, me preguntó si quería hacerle alguna modificación a mi declaración por escrito que él tenía, le dije que no, que tal cual como se lo había escrito así había estado la experiencia de trabajo. Un trabajador había sometido una demanda contra la empresa de las ferias, fuimos invitados a unirnos y así lo hicimos, afortunadamente la demanda se ganó y hubo beneficio económico, pero las violaciones y la explotación hacia las personas continuó en esa empresa”.
Martín D.: “Me di cuenta de que esta experiencia era buena y me había gustado participar en las actividades del Comité de Defensa del Migrante y CDM. Empecé a conocer a los compañeros, a trabajar con algunos grupos en mi comunidad, a recibir capacitación a compartir mi experiencia con las personas de mi comunidad principalmente con las que iban a trabajar a EE.UU. como migrantes, informándoles y compartiendoles sobre sus derechos laborales como personas trabajadoras migrantes porque cuando mi amigo el Lobo y yo fuimos en esa ocasión yo iba ignorante, yo no sabia que teniamos derechos, yo iba pensando que nos íbamos a someter a lo que dispusiera el empleador, me di cuenta que estaba completamente equivocado".
Empezamos a recibir capacitación y a compartir esas capacitaciones en las comunidades. Recuerdo una ocasión que hubo un evento en la Ciudad de México, una actividad de la CNDH en donde participó mucha gente de diferentes países, a mi me tocó compartir mi experiencia con unas personas de Corea, me sentí muy bien porque sentí que mi voz se escuchó en muchas partes del mundo. Actualmente y junto a mi amigo Lobo seguimos trabajando, coordinando y participando en reuniones virtuales, realizando aportes al crecimiento del Comité de Defensa en el cual participamos desde hace muchos años. Siento que mi proceso en el comité ha sido muy favorable porque he aprendido mucho.
Como miembros del comité y ex trabajadores migrantes estamos aquí para defender los derechos y transmitir a los compañeros nuestra experiencia y conocimiento. Los Martines invitamos a las personas que se van contratadas a que se preparen, antes de irse acérquense al CDM, para capacitarse sobre sus derechos, sobre su sueldo y las horas de trabajo y cómo registrar sus horas también, sobre todo como están las cosas ahorita con las nuevas políticas y la administración. Nosotros nos unimos al comité con CDM y gracias a ellos sabemos muchas cosas sobre nuestros derechos y compartimos lo que sabemos con las personas que conocemos en nuestras comunidades.
Si tu también eres una persona trabajadora migrante y tienes interés en proteger y defender tus derechos laborales, únete a la lucha, comunícate al Centro de los Derechos del Migrante (CDM) desde México al +52 55 9661 6771 o desde los Estados Unidos al +1 667 217-5738 para recibir asesoría e información sobre el Comité de Defensa del Migrante.
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