Marzo 12, 2026
Justicia en el camino: Elia, con las marcas de la jaiba en sus manos y la esperanza de un mejor futuro para sus hijos en el corazón.

La primera vez que me fui a los Estados Unidos para trabajar no tenía intención de ir por mucho tiempo, solo planeaba ir a trabajar 3 años, mientras mi hija estudiaba la preparatoria y mi hijo la secundaria, porque aunque en México trabajaba ganaba muy poco, mi esperanza era poder ofrecer un mejor futuro a para mis hijos. Cada año trataba de no perder la oportunidad de trabajar en Estados Unidos porque veía que me iba mejor, con el sueldo podía sacar adelante a mis hijos estudiantes, estar mejor y también mejorar poco a poco mi casa.
Actualmente tengo 14 temporadas yendo con 17 o 18 visas H-2B, porque en los últimos años incluso regresaba 2 veces al año al trabajo en Estados Unidos, volvía a México cuando se terminaba mi contrato para renovar la visa y regresaba al trabajo 3-4 meses después.
¿Cómo fué su experiencia en el reclutamiento?
La primera vez una de mis hermanas que ya trabajaba allá en una compañía supo que en otra empresa solicitaban a 2 personas y ella me recomendó en esa otra fábrica. Para el trabajo en sí, mi experiencia fue difícil porque yo ni conocía las jaibas, el trabajo era muy laborioso, me costó mucho aprender los cortes, me cortaba mucho las manos, si era un trabajo muy estresante, es a base de mucha presión.
¿Cuáles son los retos más importantes que enfrentó en el trabajo?
El primer reto al que me enfrenté fue aprender a trabajar, porque teníamos que hacer una cantidad de libras (producción mínima), por ejemplo; teníamos que sacar 6 libras de jaiba a las 2 horas de trabajo, era el mínimo para poder estar en el trabajo, el primer año nos exigieron esa producción, porque eso decía el contrato, nos daban 3 semanas para hacer “la producción”, si no lo hacíamos nos regresaban para México, entonces teníamos que apurarnos para sacar lo mínimo.
Los primeros años me di cuenta de que llegaban personas de CDM a dar información, sin embargo, en la primera fábrica que yo trabajé teníamos prohibido prestarles atención, o abrirles la puerta incluso y pues no lo hacíamos, pero cuando me cambie a otra fábrica fue donde conocí a CDM, sabíamos que ellos apoyaban a las personas trabajadoras migrantes pero no le dabamos atención por miedo a que los patrones se dieran cuenta y no nos pidieran para la siguiente temporada, porque eso ha pasado, algunas de las mismas compañeras de trabajo llevaban comentarios a los patrones que uno está en contacto con organizaciones de derechos laborales y por eso los patrones dejan de pedirnos. También hay compañeras o mayordomos que tienen mucha confianza o por conveniencia tapan las injusticias que se cometen en las fábricas para quedar bien con los patrones, e incluso cuando organizaciones como CDM acuden a nuestros lugares de trabajo dicen que todo está bien cuando no es así.
El CDM nos fue compartiendo información acerca de nuestros derechos y fue ahí donde yo empecé a aprender sobre mis derechos, a alzar la voz contra las injusticias que se cometen en las fábricas.
¿Cómo se incorporó al Comité de Defensa?
Por las injusticias que había, que no eran respetados los derechos, el saber y estar informada y poder dar información a otras personas que estaban pasando por lo mismo que yo o que han pasado otras situaciones difíciles, eso me animó a unirme al comité y seguir aprendiendo.
A las personas que están pasando una situación difícil en su lugar de trabajo les diría que existen organizaciones como CDM, que brindan orientación, información y que las pueden apoyar con la situación laboral que están enfrentando.
Alguna reflexión sobre los cambios en las reglas de las visas H-2 o cosas que le gustaría que mejoraran en las visas H-2B?
Me gustaría que haya más visas porque hay muchas personas que quieren ir a trabajar, pero con más beneficios, mejores beneficios y protecciones laborales de las que ya están actualmente y que realmente respeten los derechos laborales de todas las y los trabajadores migrantes.
Si tu también eres una persona trabajadora migrante y tienes interés en proteger y defender tus derechos laborales, únete a la lucha, comunícate al Centro de los Derechos del Migrante (CDM) desde México al +52 55 9661 6771 o desde los Estados Unidos al +1 667 217-5738 para recibir asesoría e información sobre el Comité de Defensa del Migrante.
Estamos en Youtube y Facebook, visítanos y únete a la lucha.
